Recibimos por parte del Ayuntamiento de Pinto el encargo de crear una zona recreativa, junto a las piscinas municipales existentes.
Tenía que ser una zona pensada para niños, como complemento a las piscinas existentes, y debía ser concebida como una zona de ocio y diversión, que tuviera en consideración a los usuarios, y minimizara los riesgos mediante la elección de materiales y acabados apropiados.
Recuerdo que tuvimos que hablar mucho con fabricantes de fuentes y materiales de piscinas, para elegir aquellas soluciones más seguras, duraderas, y atractivas para el público infantil.
Cuando se inauguró, y vimos la cara de los niños y padres, supimos que habíamos acertado, y que la diversión estaba asegurada.